Muchas sobrevivientes de cáncer mamario morirían de enfermedad cardíaca

Lisa Rapaport

(Reuters Health) - Los avances en el tratamiento del cáncer mamario que mejoraron significativamente la sobrevida en los últimos años también aumentaron la cantidad de mujeres vulnerables a los problemas cardiovasculares fatales, según alerta la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA, por su sigla en inglés).

La quimioterapia debilita el músculo cardíaco, algunos fármacos nuevos elevan el riesgo de insuficiencia cardíaca y la radiación puede provocar arritmias y daños estructurales en las arterias y las válvulas cardíacas, publica la AHA en su declaración.

La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte femenina y el riesgo crece con la edad, explicó la doctora Laxmi Mehta, autora principal del documento y titular de la Sección de Cardiología Preventiva y Salud Cardiovascular Femenina del Centro Médico de Ohio State University, Columbus.

Las mujeres que superan un cáncer mamario, en especial las mayores de 65, son más propensas a morir por enfermedad cardiovascular que tumores, según indica la AHA.

Esto, para Mehta, no significa que deberían evitar las terapias oncológicas que salvan la vida, sino que deberían conocer los efectos adversos para el corazón y se las debería controlar durante y después del tratamiento.

Varios tratamientos oncológicos están asociados con un aumento del riesgo de padecer problemas cardíacos futuros. Las antraciclinas, como doxorubicina, son quimioterapias que se usan desde la década de 1970 y pueden producir un daño irreversible en el ventrículo izquierdo. Los taxanos, como paclitaxel, están asociados con la aparición de arritmias cardíacas.

Trastuzumab y pertuzumab, terapias orientadas a un tipo de cáncer agresivo llamado HER-2 positivo también puede lesionar el ventrículo izquierdo, aunque eso se podría revertir al finalizar el tratamiento. Las mujeres con insuficiencia cardíaca tratadas con esos fármacos podrían alterar el tratamiento para prevenir un avance del daño cardíaco.

La doxorubicina puede afectar las células cardíacas, pero el riesgo de insuficiencia cardíaca se puede reducir si el fármaco se administra lentamente. Esa terapia también se puede combinar con dexrazoxana para reducir el riesgo de insuficiencia cardíaca.

La radioterapia puede provocar obstrucción arterial, aunque las nuevas técnicas permiten administrar dosis más bajas y mejor orientadas al tumor que no son tan cardiotóxicas como la generación anterior de medicamentos.



FUENTE: Circulation, online 1 de febrero del 2018